7.25.2013

Una luna plateada en el cielo brilló,  sobre el monte de una cabra la cabrita de un salto a la luna trepó, antes que el sol se asomara. "¿Qué es lo que pasa con tu soledad?"- dijo la cabra al instante. "Siempre cambiante pero siempre igual solita, hermosa y distante."  Una luna plateada en el cielo brilló, sobre el monte de una cabra la cabrita de un salto a la luna trepó, antes que el sol se asomara.
"¡Déjame ver porque tu eres mujer!", pidió a la luna la cabra. "Pronto que si sale el sol y nos ve los cuernos el me quemará." Y salió el sol ¡ay! sin querer, que descansado ya estaba y allí la cabra se hizo miel, para tu luna plateada. Y salió el sol ¡ay! sin querer, que descansado ya estaba.
Solita en el cielo no vas a estar. "¡Déjame ver porque tu eres mujer!", pidió a la luna la cabra. 
Solita en el cielo no vas a estar. "Si parto vivo y si me quedo muero" - dijo a Julieta Romeo. 
Solita en el cielo no vas a estar. Y allí la cabra se hizo miel para tu luna plateada...

6.15.2013

ROJO, MI BUEN AMIGO

La primera vez que tuve la sensación de que mi viejo se moría, que lo vi débil de verdad, fue yendo a ver al Rojo. Rodolfo (así se llamaba) era periodista. Trabajaba en tele, en radio, en gráfica… Los viernes solía llegar con un regalo: credenciales de Prensa para la cancha.
Yo crecí acostumbrado a los lugares privilegiados. Vi muchos partidos en las cabinas, al lado a los relatores de las radios, o en plateas “lujosas”. Era parte de la “chapa” de mi papá.
Pero en 1980, la mano venía distinta. El viejo estaba sin laburar en los medios. En la Argentina de la plata dulce, había puesto un kiosco en la galería de al lado de Sadaic. Ese negocito, último bien de una extraña herencia familiar, no daba para ningún lujo. Vivíamos con lo justo.
Para colmo, al periodista le faltaba el “brillo” de la profesión. El otrora escriba reconocido y jefazo, ahora expendía alfajores, turrones y 43/70. Un dato: lo hacía de saco y corbata. Me cuesta recordarlo con otro ropaje. Era casi su uniforme.
Es posible que yo, con 11 hincha-bolas años, haya insistido en ir a la cancha ese día caluroso de diciembre. Jugábamos el partido de vuelta de una semifinal del Nacional. Racing de Córdoba nos había ganado 4 a 0 en la ida, pero vaya a saber que extraño convencimiento nos llevaba a creer que lo podíamos dar vuelta.
Tomamos el bondi a Avellaneda (ya no teníamos el Fiat 800 que se había ido para pagar una deuda) y encaramos la larga caminata por la siempre convulsionada Alsina. Eramos miles los que caminábamos hacia el estadio de la Doble Visera envueltos en banderas, gorros y entonando cantitos que prometían que 'vamos a salir campeón…'
Llegando a las boleterías, vi que el viejo encaraba para la fila de la Popular. Debe haber visto la cara de decepción del nene acostumbrado a las cabinas y las plateas. Me dijo algo así como 'hoy vamos acá, es mejor'. No le creí. Entendí que era lo que se podía.
La fila de al lado, la de las butacas, era más ordenada. La de la General era un caos de empujones, gritos… Mi viejo -vale la pena recordar que lo suyo eran las letras más que las multitudes…- pujaba por llegar a la ventanilla, pero no avanzaba. De pronto lo vi salir de ese marea de compradores de último momento. 'Vamos, esto no es para nosotros' me dijo. Me salió de adentro un 'Y si vamos a la platea?'
Creo que mi pregunta fue un puñal. Me contestó 'No tenemos plata'. Recuerdo la sequedad de la respuesta.
Hoy entiendo que era la última armadura de un tipo disminuido, que no podía cumplirle 'algo' a su hijo. ¿Era grave? No, claro que no. Pero evidentemente para él tenía un simbolismo. Ya no era lo que había sido. No se le abrían las puertas de las cabinas. No llegaba a comprar dos plateas. Empezaba a no poder.
Con aire de vencidos, volvimos por Alsina, una calle que siempre me pareció horrenda. Mientras nos alejábamos del estadio, recuerdo haber escuchado el rugido de las tribunas, exaltadas por la salida del equipo… A las pocas cuadras, mi viejo detuvo su caminata. Me miró y me dijo 'esperá un segundo'.
Se sentó en el portal de una casita. 'Qué te pasa?' le dije. 'No me siento muy bien, ya se me pasa'.
Una señora que veía la escena desde adentro de la casa salió y le dio un vaso de agua. La situación no duró mucho, se recompuso rápido. Al rato estábamos de nuevo en el colectivo y media hora más tarde, en casa.
Lo que podría haber sido un simple sofocón, fue para mi una señal grave. No se bien porqué, pero ese día de diciembre, algo me dijo que mi viejo se me estaba muriendo. Tenía insólitos y jóvenes 53 años, pero fumaba mucho, había tenido un pre infarto un par de años antes, no se cuidaba… Y estaba (comprendí muchos años después) muy deprimido.
Rodolfo se fue un año y medio después, sin dar demasiada lucha, sin comprender que era más importante cuidarse que entregarse al vicio que lo había tomado a los 14 años y del que, para colmo, estaba orgulloso. Nos dejó rápido.
Mi enojo con él, por no haber estado, por no haber bancado, por no haber peleado, duró años. Muchos años. Ese hombre que se fue envuelto en debilidades, antes de apagarse, fue mi ídolo. Ese porteño tanguero que no me legó un mango, me dejó un puñado de cosas invalorables: el gusto por la historia, la pasión por la lectura, el placer por una buena partida de ajedrez, el ateísmo, una imagen de decencia inquebrantable que fue clave para que yo no me desviara cuando me tentaron… Y claro, el paladar negro de hincha de Independiente.
De muy chico aprendí dos versos : Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla (el primero) y Miceli, Ceconatto, Lacacia, Grillo y Cruz (el segundo). Se dicen de corrido, rápido, porque decirlo así es señal de que sabes… Nos recuerdo embanderando juntos la casa, mientras esperábamos que la Central Terrena de Balcarce retransmitiera la señal de alguna final de la Libertadores jugada en Montevideo, en San Pablo, en Santiago… Nos veo saltando y gritando goles de Bertoni que ya van a venir, repitiendo Bo Bo Chini hasta la afonía, aplaudiendo barridas de Pancho Sa, corajeadas del Mencho Balbuena, tiros libres de Pavoni…
Me gustaba escuchar aquella anécdota de una tarde en la que Bernao se había acercado a plena platea baja y le había dedicado un gol a mi vieja… Amaba a Boneco, aquel perro pulgoso que salía a la cancha con el primer equipo, llevando en su boca el banderín del CAI.
Cuando yo era chiquito, Rodolfo solía venir con un caramelo. Me lo daba y me decía 'te lo manda el señor Independiente'. A veces, en vez de una golosina traía una aspirina. Ante mi mirada de asco, respondía 'te la manda el señor Racing'.
Era un tipo serio, pero cuando quería, tenía salidas memorables. El viejo se fue en junio -vaya casualidad- del 82. No llegó a ver el gol de Percudani al Liverpool. Tampoco vivió esa tarde en la que salimos campeones frente a un Racing que descendía. Pero su vida estuvo repleta de vueltas olímpicas, de hazañas, de gloria internacional. De eso, se fue lleno.
Escribo esto en plena agonía. A no ser que obre un milagro, en tres semanas nos habremos ido a la B. No se que pensaría Rodolfo ahora, pero estoy seguro que jamas se le cruzó por la cabeza que su invencible equipo repleto de copas, estuviese así, casi sentenciado, a días de adquirir esa mancha imborrable.
Me costó añares despedirlo, hacer un duelo como corresponde. Creo que una buena parte de mi tristeza actual tiene que ver con que no puedo parar de recordarlo.
De recordarte. Volvé viejo. Aparecete de traje, envuelto en una bandera roja. Decime que todo esto es una aspirina que me mandó el señor Racing. Que nosotros comemos caramelos, porque los amargos son ellos. Enseñame de nuevo a aplaudir un sombrerito del Bocha. Agarrame de la mano para gritar un gol de Bertoni. Si no podes volver, te entiendo. Ya es hora de bancármela solo. Seré digno. Aunque, te aviso. A escondidas de Lola, voy a llorar.
Chau viejito. Descansá en el cielo inexistente de los ateos. Algún día vamos a volver. Este también es un modo, tardío, de despedirte".

6.02.2013

Que se hayan inventado Las Pastillas Del Abuelo y por supuesto la 20 que explota!


Debemos aprender por nosotros mismos, y también enseñar a los hombres desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espera algo de nosotros. Dejemos de interrogarnos sobre el sentido de la vida y, en cambio, pensemos en lo que la existencia nos reclama continua e incesantemente. Y respondamos no con palabras, ni con meditaciones, sino con el valor y la conducta recta y adecuada.
En la última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a las cuestiones que la existencia nos plantea, cumplir con las obligaciones que la vida nos
asigna a cada uno en cada instante particular.
 
El hombre enbusca de sentido
Viktor Frankl

Hoy, un poco de mi.

Se me hace un poco difícil a veces poder expresar con palabras todo lo que tengo adentro, todo lo que siento. No se que es lo que me pasa, bueno, siendo franca si se lo que me pasa, pero cada vez que alguien me pregunta: "¿Qué te pasa?"- hago un silencio, trago la saliva que tengo atascada en el medio de la garganta y digo: "Nada, esta todo bien". 
Me siento mal, me siento totalmente fuera de lugar en todos lados, en toda reunión, en tu grupo, en toda pareja. Creo que estoy en una crisis entre lo que quiero ser y lo que soy. ¿SER O NO SER? Que difícil. Que complicado se hace a veces buscar ser uno mismo sin lastimar a todos los que tenemos a nuestro alrededor, pero a la vez, que difícil es buscar no lastimar a todos los que tenemos alrededor sin hacernos daño a nosotros mismos.
Todo lo que hago últimamente es pensar en decir una cosa, y por la razón que sea terminar diciendo otra. ¿Cagona? No, ni ahí. De lo único que tengo certeza hoy es de que, quiero estar lejos, sola, sentada en la arena o en una escollera escuchando el mar, mirando el horizonte, sin pensar en absolutamente nada, encontrar la paz interior, la paz que tanto me está faltando. Si, le tengo mucho miedo al futuro, por eso sólo quiero pensar en el presente, porque me da pánico pensar en todo lo que puede pasar mañana. 
Me rindo, no puedo más, me siento una bomba a punto de estallar en todo momento. Odio el desequilibrio, necesito dejar toda esta negatividad de lado. Voy a dejar todo los pensamientos malos, todos los sentimientos tristes acá, a partir de mañana la vida me va a empezar a sonreír. 
Quiero sentirme bien, quiero ser yo misma. 

5.07.2013

2.21.2013

Y ya no queda nada por hacer, más que dar mi corazón y agradecer que estés conmigo.




Hoy no habrá torta, ni reunión familiar, ni festejos como soliamos hacer. Pero aca estoy Te sigo amando, queriendo, necesitando y extrañando mucho pero mucho mucho. Nuestro hogar ya no es lo mismo sin vos, es otra vida - otra historia. Espero no fallar por nuestras hijas que tanto amamos y que tanto te aman y tambien hacen mucho esfuerzo para crecer sin vos. Intento seguir con nuestros planes y proyectos nuestros sueños e ideales, le pongo todo, perdoname si no puedo hacerlo mejor. TE AMO. Te vere cuando te vea.

No se que más decir, creo que mamá lo dijo todo. Te vamos a amar siempre "bichito" gracias por ser la luz de mis ojos todos los días, siempre vas a estar en mi corazón.


Que lindo es poder encontrar un lugar donde poder decir todo lo que te pasa y sentirse bien, no?.
No sé como que en si, cuando tengo ganas de contar las cosas buenos voy y lo cuento, y después me siento mucho mejor, me encanta compartirlo con todos, que sepan que estoy bien, pero cuando estoy mal no. Si estoy mal prefiero guardármelo para mi, (odio que el resto de la gente me vea mal). Llega un momento entonces en el que necesitas largarlo, no podes estar todo el tiempo acumulando lo malo.Si no, entras en esos ataques en los que porque voló una mosca ya estas puteando a todo el mundo a tu alrededor. Por eso pienso, que si no queres ir a contarle a alguien que estas mal, esta bueno poder tener un lugar donde largarlo y no guardartelo (para no acumular mierda como si fueses un inodoro). 
Que se yo, estaría buenisimo que todos encuentren ese lugar donde dejar su "mal" y poder sentirse bien y liberados sin llenarle la cabeza a todos con toda tu MALA ONDA. Creo que sería mejor que, no, no creo, SERIA mejor compartir la buena onda y liberar por otro lado todo lo malo. 

2.20.2013

Bueno en si no se muy bien como empezar, estuve escribiendo y borrando todo el día cada vez que se trataba de decir y expresar todo lo que quiero largar. Todo el día conteste al "¿Cómo estás?" diciendo "bien", que de hecho es una gran mentira, la respuesta sería perfecta si a ese "¿Cómo estás?" yo respondo con un: "COMO EL ORTO!" pero ahí viene la cagada de ser sinceros, a esa respuesta todo el mundo me preguntaría "¿Qué pasó?" y para contestar "Nada, no importa" (porque no se como carajo expresarme) es mejor claramente decir "BIEN! :)" total no hay nadie mirándote del otro lado de la pantalla viendo como tenes la cara de orto.
La cosa es que tuve un día bastante de mierda, empezando porque me desperté a las ocho de la mañana y no podía volver a dormirme, como para seguir enumerando estoy a dos días del 21 de Febrero (cumpleaños de mi papá) detalle menor en mi vida, siguiendo un poco mi hermana me despierta a los gritos después de que había logrado dormir por media hora para que cocine, llovió todo el día y me la pase comiendo como un chancho en el sillón (engorde como 3 kilos), llega mi mamá con su humor catastrófico del trabajo y ahí la pelea, gritos de acá gritos de allá y como siempre termina todo en una gran mierda que no nos sirve de nada, que lo único que trae es más problemas y más distancia entre nosotras que tendríamos que estar bien juntas. Ahí está el problema, yo esto lo veo como lo peor del mundo, yo veo que esta pelea fue horrible y que fue lo peor que me pudo pasar como para terminar con este día como una caca, pero el resto, el que lo mira desde afuera me trata como una idiota, como si esto fuese una pelea de todos los días y que es solo porque soy una idiota que esta creciendo y que todo le molesta, pero se que no es así porque la vida me golpeo duro más de una vez y crecí de golpe de un momento para otro, dos años enteros haciéndome la dura, la que puede con todo, me creía la mujer maravilla y todo estaba perfecto, total ahogaba mis penas antes de dormir con mi almohada y nadie me veía mal, hasta yo me creía que así estaba bien y que podía con todo y hasta creí que estaba haciendo las cosas bien. 
No se que hacer, que pensar, si yo soy un tercero que tiene que leer esta nota automáticamente pienso... "ESTA CHABONA ESTA LOCA, EMO DE MIERDA LLÉVENLA A INTERNAR" y saben que? si tienen razón, estoy completamente loca, me falla la cabeza y estoy completamente emo pero se que esta etapa, pero hubiese sido tres veces mejor si me enroscaba con todo esto hace un mes atrás, cuando estaba perfecta porque estaba con gente que quería todo los días y podía irme y sentar frente al mar y ver como pasaba el tiempo mientras disfrutaba del ruido del mar, del sol pegándome en el cuerpo, del viento que me llenaba de arena y de las olas que rompían contra las rocas. Todo es más perfecto mientras miras el fondo del mar y no encontrás nada, ahora creo que entiendo que debería responder a un "¿Cómo estás?" me parece que sería perfecto decir "Estoy como hoy me toca estar, mañana será otro día y si la vida quiera me va a regalar una sonrisa"